La riqueza de la música antigua consiste en la interpretación: La Fontegara

antoga
La música de los Siglos XVI al XVIII, fue ejecutada en réplicas de los instrumentos originales. El ensamble ofreció un viaje por la música barroca. Con instrumentos que son réplicas perfectas de los originales, el ensamble mexicano La Fontegara acompañó al público por un viaje sonoro que fue del Siglo XVI al XVIII, teniendo como marco el Centro Cultural Universitario (CCU), en uno más de los conciertos del Festival de Música de Morelia Miguel Bernal Jiménez (FMM).
Diversos estilos y géneros contrastantes de la música que se escuchaba en México en el periodo mencionado fueron ejecutados por el ensamble, que de esta manera llevó al público a adentrarse en las prácticas musicales de los distintos ámbitos urbanos –teatros, casas, palacios, colegios– a través de una «revitalización sonora» que rescata tradiciones históricas, gracias a la obtención de manuscritos novohispanos de archivos civiles y eclesiásticos descubiertos a través de un arduo trabajo de investigación impulsado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Así, para esta ocasión La Fontegara ofreció un repertorio conformado por música instrumental de archivos novohispanos, que incluyó Cuatro Sonatas, anónimo de 1750; Sonata Quinta para clave solo, del Señor Aydem, de 1800; Sonata 6 en Sol mayor, de Antoine Mahaut, de 1750; Cinco piezas anónimas de 1759; Seis danzas, de 1732 y Sonata en la menor para flauta y continuo, de Luis Misón, de 1747 aproximadamente.
Para los integrantes de este colectivo la riqueza de la música antigua consiste en la interpretación, puesto que de ésta depende la transmisión de emociones que el espectador pueda experimentar, mismas que se convierten en el vehículo que conecta el pasado con el presente.
 Conformado por Eunice Padilla, en el clave; María Díez-Canedo, en la flauta y la dirección; Rafael Sánchez Guevara, en la viola de gamba, y Eloy Cruz, en el laúd, La Fontegara también se ha dedicado por casi 30 años a la investigación de la música virreinal, explorando archivos como el de la Catedral de México, el del Fondo Reservado de la Biblioteca del Museo Nacional de Antropología e Historia y varios de carácter privado.
Sin embargo, a decir de María Díez-Canedo, no por tratarse de música antigua es música de museo, y demostrarlo ellos se dedican a recrearla y hacerla viva. Actualmente La Fontegara se consolida como uno de los grupos de música antigua más destacados de México.