TRANSCRIPCIONES MUSICALOGRÁFICAS

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Aquí la creación artística a través de medios sonoros como punto de inspiración y de reinterpretación, ver la música y escuchar las artes visuales en una sola experiencia estética, dando al espectador elementos decodificados para apreciar a través del tiempo la variación de la mirada y del sonido.

 

Por Rigel Miravete Reyes.

 

Transcripciones Musicalográficas, en su tercera edición, se conforma de una “ruta” trazada, recopilación musical desde el Medio Oriente -Arabia Saudí- hasta Latinoamérica, con México como punto final. La premisa de esta muestra es “la música es universal, no por el lenguaje escrito de esta, sino por el sonido en sí mismo y su cualidades”. Aunque pueda parecer lejano, sin lazos estrechos con México, Medio Oriente es un punto de origen trascendental, el hecho histórico de la expansión árabe a lo largo del territorio africano y europeo, deja una huella en la consolidación de la cultura occidental.

Desde Arabia Saudí recorre una línea por países que unen Asia y Europa; Turquía por lo territorial y Grecia como gran bastión cultural. Al bajar al Continente Africano, en la parte occidental se ubica Mauritania, país donde se originó el término “morisco” hacia los árabes. Marruecos, por su cercanía a Mauritania y Europa, es influenciado de la expansión árabe. Rumania, Rusia y Polonia, de Europa del Este, reflejan el misticismo y exotismo del Medio Oriente, ya sea en música tradicional o de concierto, desde hace varias generaciones.

Alemania, Italia y Francia, con estilos musicales propios, representan y reinterpretan la música de otros territorios. España, punto clave en la conexión entre Europa y América, es gran referente del expansionismo de la cultura árabe o morisca. Ahora la ruta se traslada a América; Perú y Venezuela son modelos de fusión de estilos étnicos y europeos. Cuba presenta música, más que creada en sí mismo, es producto de los viajes realizados por los personajes de la conquista al Continente Americano.

Estados Unidos por su parte, es un país que recibe influencias africanas, europeas, cubanas, y por supuesto de México. La fascinación de los compositores estadounidenses por la música mexicana y afrocubana, es equiparable a la de los compositores europeos por el exotismo de Medio Oriente.

México, fin del viaje musicalográfico, donde su música tradicional presenta rasgos españoles con toques melódicos, influencia árabe y de los ritmos africanos, por supuesto también lo indígena. Ofrece en su música de

concierto obras que refinan el carácter étnico y tradicional con técnicas composicionales legadas por países centrales de Europa como Alemania, Italia, Francia.